
Las invasiones, la ganadería, el avance de la frontera agrícola y los incendios forestales son los principales causantes de la depredación, que afecta cada vez más al Parque Nacional Laguna de Tigre, San Andrés, Petén.
El Parque tiene una extensión de 338 mil 556 hectáreas, 43 mil de las cuales son humedales; hay un conjunto de lagunas, lagunetas, pantanos, bosques y pastizales que sirven de refugio a jaguares, dantas, venados, tortugas blancas, reptiles y gran cantidad de aves, entre estas, migratorias.
En esta área, considerada el humedal más importante de Mesoamérica, también existe la mayor concentración de nidos de guacamaya roja, Ara Macao Cyanoptera, que está en peligro de extinción.
Ecologistas creen que la parte central del lugar es el punto más crítico, pues hay mucha deforestación y asentamientos humanos ilegales, en donde se pueden observar extensiones depredadas y fincas ganaderas.
Sumado a ello, en el área conocida como Paxbán, frontera con México, se contabilizan más de 15 mil hectáreas destruidas por los incendios forestales y tala ilegal, que también han ocasionado la reducción de los reservorios de agua.
Mariela López Díaz, directora regional del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) en Petén, manifestó que se integró un comité especial, con el objetivo de evitar más acciones ilícitas en el Parque.
La funcionaria advirtió que están conscientes de la urgencia de establecer un plan de emergencia para rescatar la gobernabilidad en el lugar, debido a que si ahora el 25 por ciento ha perdido su masa boscosa, con los consecuentes daños, la destrucción seguirá avanzando inevitablemente.
López dijo que la mayor causa de depredación son las comunidades que se han establecido en forma ilegal en el Parque, lo cual no se ha podido evitar, debido al escaso personal del Conap para resguardarlo.
Rosa Chan, directora ejecutiva de Propetén, mencionó que Laguna del Tigre es el parque más degradado del país, a pesar de la importancia que tiene, por sus humedales y biodiversidad, y lamentó que la deforestación se ha salido de control.
“No solo al Conap le corresponde la protección de este parque, sino al resto de instituciones del Gobierno, pero ha habido falta de comunicación eficaz”, expresó Chan.
Rudel Álvarez, gobernador de Petén, atribuye la depredación a la migración y a la compra obligada de tierras por parte de supuestos narcos, quienes promueven invasiones, incendios y depredación en general, con el objetivo de ampliar zonas de aterrizaje de avionetas y establecer centros de operación para el traslado de drogas hacia México.
Acciones
Pese a la degradación del área, se han tomado pocas medidas reales para rescatarla. Según López, en Petén, con el apoyo de los ministerios de la Defensa y Gobernación, se han establecido centros de operaciones y destacamentos fijos, donde participan guardarrecursos, soldados e integrantes de la División de Protección a la Naturaleza.
Añadió que eso ha evitado más invasiones masivas y tala del bosque. Además, unas 900 caballerías que estaban en manos de invasores y depredadores de la comunidad El Nuevo Amanecer han sido desalojadas y ahora se trabaja para rescatarlas y devolverles la biodiversidad.
La directora del Conap comentó que la Asociación de Rescate y Conservación de Vida Silvestre, Rain Forest Alliance, Defensores de la Naturaleza, Wildlife Conservation Society, The Nature Conservancy y la Asociación Balam efectúan labor comunitaria y otros trabajos en favor de la conservación del humedal.
Gustavo Pinelo, de Rainforest Alliance Petén, comentó que para ayudar a combatir la depredación en el área protegida participan con el programa ambiental Conectando a la Naturaleza con la Educación. Éste consiste en mostrar a los estudiantes las formas adecuadas de proteger los recursos naturales.
También promueven la concienciación sobre el tema entre los pobladores de Petén.
Otro conflicto
Una dificultad adicional para los ecologistas es la presencia de la empresa Perenco, la explotadora de petróleo que opera en el campo Xan, dentro del Parque Laguna del Tigre, la cual extrae de allí el 91.46 por ciento del crudo nacional. En el 2009, por ejemplo, obtuvieron cuatro millones 511 mil 770 barriles del combustible.
Aunque el presidente Álvaro Colom no decide todavía sobre la ampliación de la prórroga por 15 años del contrato petrolero 2-85, ambientalistas afirman que una manera de proteger el área es terminar ese acuerdo.
En una encuesta reciente de Vox Latina, el 81.80 por ciento de los entrevistados opina que no debe prorrogarse el contrato, pero otros grupos aseguran que es posible el rescate del lugar.




