
Trabajadores de la municipalidad exigen la renuncia del alcalde Marco Aurelio Salsa Tay y del tesorero Julio Salcor, a quienes acusan de corrupción, incumplimiento de deberes y de retener durante meses los salarios de los empleados.
Como parte de las medidas de presión para conseguir que el Concejo desconozca como funcionarios a Salsa y Salcor, los empleados suspendieron labores y tomaron las instalaciones de la comuna.
Ángel González, secretario general del Sindicato de Trabajadores, dijo que están cansados de la corrupción que se ha dado en los últimos tiempos en la comuna, ya que afecta a la población en general porque no se ejecutan proyectos de infraestructura.
Además, la falta de fondos en las arcas municipales ha hecho que las autoridades no cancelen los salarios de 123 empleados desde hace meses.
“Han hecho préstamos millonarios, pero no sabemos a dónde ha ido a parar el dinero, por eso exigimos la renuncia de ambos funcionarios, de quienes tenemos pruebas de más de 20 casos de malversación”, puntualizó González.
La trabajadora Iris Jiménez dijo que le adeudan ocho meses, y que a pesar de eso fue despedida sin causa justificada, lo que la hace suponer que los fondos destinados para pago de planilla han sido mal invertidos, por lo que exige el Ministerio Público que inicie una investigación.
Miguel Cox, concejal tercero, reconoció que no han pagado el mes de marzo a 96 empleados, y que las acusaciones de los sindicalistas son infundadas, porque en ningún momento han tramitado algún crédito. En cuanto a la petición de destitución, considera que es necesario seguir un proceso judicial para conseguirlo.
Se buscó al jefe edil para conocer su postura, pero no fue posible porque desde hace 15 días no llega a trabajar.




