Las gigantescas olas que se están produciendo en el Océano Pacífico en el municipio de Champerico es el motivo por el que más de 1,500 pescadores dejaron de salir al mar desde el martes pasado.
Las olas alcanzan una altura de hasta cinco metros, y esto es peligroso para cualquier embarcación que quiera salir a pescar a alta mar. Los pobladores de esa región están preocupados por esta situación ya que desde que comenzó a llover, las olas están creciendo más.
Hasta la fecha, el departamento de Retalhuleu se encuentra en estado de alerta anaranjada. Bomberos Voluntarios y otras instituciones monitorean el área de la playa de Champerico y los ríos aledaños, ya que si las lluvias no cesan es posible que se registren inundaciones en unas partes del departamento.
La gobernadora departamental, Maritza Reyes Chinchilla, informó que ya se habilitaron albergues en la cabecera departamental, para que puedan ser utilizados por si se registran damnificados en los diferentes lugares vulnerables a las inundaciones.
Las autoridades prohibieron ayer el ingreso de los pescadores por la dársena. Estos se han conformado con pescar en el muelle.
Aunque los propietarios de ranchos ubicados en la playa han abierto sus comercios, estos permanecen vacíos por la ausencia de turistas a dicha playa. Las autoridades temen el desborde de ríos en el área.





