
De las 144 estaciones de metal que fueron construidas para el Transurbano a lo largo de la avenida Petapa, la mayoría obstaculiza el paso peatonal, y otras, el ingreso a viviendas, según quejas de los vecinos.
Para la instalación de esas estructuras, las cuales miden de siete a nueve metros de largo, el Fondo Nacional para la Paz erogó Q24.7 millones. Sin embargo, muchos de los vecinos, quienes serán beneficiados con el Transurbano, se quejan por la mala ubicación de las paradas, ya que en la mayoría de casos los obligan a bajar de las aceras y en otros obstaculizan las entradas a sus viviendas.




