
Recibirán la misma asignación sin importar el tamaño de la población o sus niveles de pobreza. Algunos están de acuerdo, otros indican que esto perjudicará a los departamentos más grandes.
Cada uno de los 22 Consejos Departamentales de Desarrollo (Codedes), del país recibirá Q14.5 millones para la ejecución de obras, independientemente de cuál sea el tamaño geográfico de su territorio, su población o sus niveles de pobreza.
Según el Artículo 22 del Fondo de Revisión, aprobado por el Congreso el miércoles por la noche, “el detalle de los proyectos u obras del Programa de Inversión Física y Financiera a realizarse por los Consejos de Desarrollo Urbano y Rural, con el aporte extraordinario de Q320 millones, deberá ser elaborado por cada uno de los Consejos de Desarrollo Urbano y Rural Departamentales respectivos” en un plazo máximo de 15 días a partir de la aprobación del decreto.
De esta manera, la Comisión de Finanzas Públicas y Moneda ya no será la encargada de distribuir los fondos, como contemplaba la versión original de la iniciativa de ley para la emisión de Bonos del Tesoro por Q4.5 millardos.
“En la sesión de la Comisión de Finanzas (el miércoles por la mañana antes de la plenaria) se tocó el tema con todos los presentes y yo planteé el tema de que eso desprestigiaba al Congreso. Cada diputado iba a consultar a lo interno de su bancada y en la noche los jefes de bloque tomaron la decisión de que fueran los Codedes. La enmienda quedó en que se va a repartir proporcionalmente entre los 22 departamentos”, en partes iguales, explica Mario Taracena, presidente de la Comisión.
La manzana de la discordia
Para el diputado Jorge Mario Barrios Falla, de la Gran Alianza Nacional (Gana), la repartición equitativa de los Q320 millones es acertada: “Necesidades hay en los 22 departamentos. Cuando se hablaba de repartirlo según el número de habitantes El Progreso salía perdiendo porque tenemos menos población que los demás, pero la necesidad es mucha. Por eso hay poca inversión y sólo tenemos lo que se asigna a través de los Consejos de Desarrollo”.
El legislador Hugo René Hemmerling, de la bancada Lider, coincide con Barrios: “Estoy de acuerdo con que sea en partes iguales porque todos somos guatemaltecos y todos somos iguales. Creo que lo más sano es que los gobernadores se encarguen de la distribución. En realidad es lo mismo, pero los diputados no sufren más desgaste”.
El diputado uneísta, Ferdy Elías Velásquez, abogó por una distribución basada en el tamaño de la población de cada departamento: “Pongo como referencia Quiché, un departamento grande y con grandes necesidades”. “No había un consenso. Al final nosotros no decidimos y no tengo idea de los parámetros que ellos (los jefes de bloque) utilizaron”, agrega.
Las bancadas opositoras, quienes siguen reiterando su rechazo a la emisión de los bonos, tampoco quedaron satisfechas.
“Fue un acuerdo entre la UNE y sus aliados, quienes habían acordado repartir esos fondos por bancada. Por la presión que hicieron los medios y el PP se decidió que se hiciera por los Consejos de Desarrollo, cosa que tampoco garantiza la transparencia porque los consejos están presididos por gobernadores que están bajo presión del partido oficial”, afirma Roxana Baldetti, jefa de la bancada Patriota.
Según Érick Coyoy, viceministro de Finanzas, “lo óptimo es que hubiera un criterio único de distribución” ya que “los niveles de población y pobreza (de cada departamento) deberían de tomarse en cuenta”. No obstante, dijo que su cartera respetaría la decisión del Congreso.




