Los reos que ayer obligaron al Ministerio de Gobernación para trasladar a 43 pandilleros, comenzaron el motín gracias a que destruyeron parte de la infraestructura de la cárcel de alta seguridad Fraijanes 2, considerada la más segura del país.
El ministro de Gobernación, Carlos Menocal, confirmó que hubo “destrucción de un sector”, con lo cual los reos atraparon a dos guardias penitenciarios que repartían el almuerzo y así comenzaron el motín.
Luego de una tarde tensa y bajo el control de los reos, el Ministerio de Gobernación aceptó acceder a la petición: el traslado de 43 pandilleros de la mara 18 hacia otra cárcel, en este caso el Centro Preventivo de la zona 18.
En entrevista con Emisoras Unidas, Menocal eludió comentar que si lo ocurrido ayer evidenció que las autoridades perdieron el pulso contra los prisioneros, y destacó que no hubo derramamiento de sangre de los guardias penitenciarios.
“¿Qué teniamos que privilegiar, la vida de los guardias o reprimir a los reos?”, refutó el funcionario para acuerpar el traslado.
Pero según sus palabras, esta será la última vez que se permite un motín de este tipo. ¿Cómo lo hará? Menocal mencionó que si en una próxima ocasión ocurre, se dará la orden y un lapso de tiempo para que los amotinados se replieguen o las fuerzas de seguridad lo harán por la fuerza.
El funcionario también informó que desde hace un mes se planteó una demanda por incumplimiento de contrato contra la ONG encargada de la construcción de Fraijanes 2 y se hará una revisión a todo la cárcel para encontrar fallas.
Desde este mediodía se practican operativos en Fraijanes II para evaluar los daños que causaron los prisioneros y requisar los sectores a fin de encontrar objetos ilícitos.






Este motín no pudo haberse dado sin complicidad de las autoridades superiores. Como es sabido destruyeron parte de las instalaciones. Estos reos contaron con tiempo suficiente para hacer daños y con herramienta especializda.